miércoles 18 de febrero de 2009

La UNSa da a conocer los fundamentos de su petición de nulidad de la Ley de Ordenamiento Territorial


Por Iruya.com - Publicado a las 06:52 | lunes 16-02-2009

La oficina de prensa de la Universidad Nacional de Salta ha facilitado a los medios un resumen del escrito judicial recientemente presentado ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, mediante el que se solicita del alto tribunal la declaración de nulidad absoluta e insanable de la Ley Nº 7543 de la Provincia de Salta (Ley de Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos) y una medida cautelar de prohibición de innovar, que conlleva la inmediata suspensión de la ejecución de la Ley provincial mencionada.

Los argumentos vertidos por la UNSa ante la Corte, se reproducen a continuación:

La Ley Provincial Nº 7543, se presenta como una fuente inagotable de conflictos entre la cultura de la inmediatez o satisfacción, carente de todo sentido de responsabilidad solidaria y la cultura adoptada por el orden constitucional, que busca satisfacer las necesidades presentes, preservando el medio ambiente, para no comprometer las necesidades de las generaciones futuras.

La categorización propuesta por dicha Ley no cumple con el art. 3º de la Ley 26.331, pues no promueve la conservación de los bosques nativos; no fue el resultado de un proceso participativo (ya que el contenido de los artículos aprobados no estaba previsto en el Proyecto del Ejecutivo); no regula la expansión de la frontera agropecuaria; no implementa medidas para regular y controlar la disminución de bosques nativos existentes; no hace prevalecer los principios precautorio y preventivo; no mejora ni mantiene los procesos ecológicos y culturales en los bosques nativos que beneficien a la sociedad.

Por lo expuesto, ésta Ley Provincial 7.543 se contrapone a la Ley Nacional 26.331, ya que LA LEY PROVINCIAL NO CONSERVA NINGUN BOSQUE, aparte de las estrechas franjas a lo largo de los cursos de agua; siendo inoficiosa cuando manda a proteger zonas que ya se encuentran bajo protección de otras leyes nacionales y provinciales, como son los Parques y Reservas Nacionales o las Áreas Protegidas provinciales.

También es manifiesta la autocontradicción de los dos párrafos del Artículo 30º del cuerpo normativo provincial cuya declaración de inconstitucionalidad se reclama, ya que en el primero se manda a los titulares de aprovechamientos de bosques nativos o desmontes autorizados con anterioridad a la vigencia de esta Ley, a compatibilizar sus actividades con los criterios ahora previstos, bajo pena de las acciones administrativas que correspondieran; para luego, en el párrafo siguiente, disponer que las autorizaciones anteriores a la vigencia de esta Ley, quedan prorrogadas para su ejecución por el término de tres (3) años, computados desde su vencimiento.

La Ley Provincial transgrede la Ley 26.160, que manda a transferir a las comunidades indígenas la propiedad de la tierra en un plazo que todavía no se ha cumplido.

También es de destacar que no se incluye en ninguna de las zonas (ni roja, ni amarilla, ni verde) el valor que las Comunidades Indígenas y Campesinas le dan a las áreas boscosas o sus áreas colindantes, como el uso que pueden hacer de sus recursos naturales, a los fines de su supervivencia y el mantenimiento de su cultura.

En este sentido debe tenerse presente que en la Provincia de Salta no se ha realizado el relevamiento técnico ?jurídico? catastral de la situación dominial de las tierras ocupadas por las comunidades indígenas en el marco del Art. 3 de la Ley Nacional 26.160 y en consecuencia no se ha actuado de acuerdo a lo establecido en la Ley Nacional 24.017, que manda acatar lo dispuesto por el Convenio Nº 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

La utilización del porcentaje de pendiente, mayor al 15 % para las zonas “amarillas” y hasta el 15 % para las zonas “verdes” es una manifiesta violación de los presupuestos mínimos de sustentabilidad ambiental definidos por la Ley Nacional.

Se violenta asimismo a la Ley Nacional porque no se contempla uno de los indicadores muy destacados para la provincia de Salta como es el “Potencial de conservación de Cuencas”, lo que significa que la ley permite el desmonte de de dichas cabeceras, violentándose nuevamente los preceptos indicados en la Ley Nacional.

En la provincia de Salta, los desmontes autorizados hasta diciembre de 2007, no han superado la pendiente del 5 % y aún así se han registrado las catástrofes ambientales como las del Río Seco, en el Norte de la Provincia.

La aplicación de la Ley Provincial implica avanzar con la eliminación del bosque nativo hasta una pendiente del 15 %.

En síntesis, la Ley Provincial incluye como Categoría III y por lo tanto sujeta a desmonte, a bosques nativos que deben estar incluidos en las Categorías I y II, ya que cumplen con todas las condiciones previstas en la Ley Nacional para su conservación.

Cabe destacar que la categorización impuesta por la Ley implica la posibilidad de desmontar las laderas de las serranías, cubiertas actualmente con bosques nativos.

La inclusión arbitraria (por carecer de sustento técnico) de estas categorías en la Ley Provincial 7.543, constituye una clara violación a lo dispuesto en la Ley de Presupuestos Mínimos, ya que desairando al proceso participativo, permite el desmonte de millones de hectáreas de bosques.

La inclusión de zonas con pendientes mayores al 5 % como Categoría III (verde) y por lo tanto sujetas a desmonte, es contraria a todos los criterios científicos y ambientales y viola también el principio de precaución, puesto que hay probadas y numerosas experiencias del peligro que significa modificar las condiciones naturales de los bosques nativos en zonas con una inclinación del terreno superior a la expresamente fijada por el Apartado 9º del Anexo de la Ley Nacional 26.331 (hasta 5%).

La Ley Provincial violenta, flagrantemente, los criterios de sustentabilidad ambiental, de vital importancia para la conservación de la estabilidad de las cuencas hídricas, en especial las nacientes de los grandes ríos que conforman una parte importante del Acuífero Guaraní y de la Cuenca del Plata.

Esta inestabilidad traerá como consecuencia un agravamiento de los procesos de erosión de suelos, con sus secuelas de incremento en la violencia de las crecientes, inundaciones, disminución en la regulación de los caudales de los cursos de aguas, disminución en la recarga de los acuíferos, entre otras consecuencias previsibles y comprobadas en numerosos sitios de nuestra región y de otras con características climáticas y geológicas similares.

Por lo expuesto, se concluye que la Ley Provincial no cumple con lo dispuesto por la Ley Nacional 26.331, en su Anexo, Apartado 10, ni con lo las previsiones de las Leyes Nacionales 26.160 y 24.017, por no contemplar dentro de las categorizaciones de protección de bosques nativos a las zonas que poseen valor para las Comunidades Indígenas y Campesinas.

jueves 12 de febrero de 2009

Tala indiscriminada y alud

Tala indiscriminada y alud

Las dos cosas van de la mano. Sin el bosque las laderas se vuelven cada vez más débiles. Con las quemas, cambian las lluvias. Miguel Bonasso.

Por M. Bonasso
10.02.2009

Si consideramos lo que ocurrió en abril de 2006, basado en opiniones científicas, queda claro que sin el bosque las laderas se vuelven cada vez más débiles y esto favorece los desbordes. Por otra parte, cambia el régimen de lluvias porque está comprobado que las quemas envían a la atmósfera gases contaminantes cinco veces superiores a los industriales. Las consecuencias son imprevisibles y generalmente catastróficas.

Por supuesto que las construcciones en ese lugar acentúan la gravedad de la situación. Existe en todo esto una doble responsabilidad: la del gobernador Juan Manuel Urtubey y la del secretario de Ambiente Homero Bibiloni. Si se comprueba que hay una relación de causa y efecto entre la tala indiscriminada y el alud, hay que señalar con todas las letras que se trata de una acción criminal. El gobernador no ha cumplido sus promesas electorales y se convierte en un continuador de la obra depredatoria de su antecesor y supuesto antagonista Juan Carlos Romero. El responsable de la secretaría de Ambiente, además, tiene una connivencia con el feudalismo de la provincia. Evidentemente, Salta es una provincia feudal. Esconde su feudalismo bajo su escudo de federalismo.

La sojización del país, la deforestación a estos niveles alarmantes y brutales, no son una amenaza para las futuras generaciones sino para los habitantes de hoy en día. Es una amenaza mortal. Una de las cosas peores que resultan de este modelo económico de concentración –porque al lado de los damnificados hay grandes terratenientes– tiene que ver con que son los olvidados de siempre. Hay un sector de nuestra población que está absolutamente desprotegido: las comunidades campesinas, los wichis. Hay una incuria por parte del sector público. ¿Por qué no mandan las cámaras ahí, los mismos que mandan las cámaras a Gualeguaychú? Para que no haya otra tragedia es importante que se expanda la comunicación en los medios. El Estado debería ser, como definición, el refugio de los más débiles. Los campesinos, los ambientalistas, todos los que defendemos el medio ambiente, tenemos que unirnos. Parece que estuviéramos defendiendo el paisaje pero la Argentina está en riesgo de ser deshidratada y también asfixiada: están atacando los glaciares –el agua–, y los bosques, que son los pulmones del país.

* Diputado nacional

Los desmontes detrás del alud de tartagal

Los desmontes detrás del alud de tartagal

De eso no se habla!!!

Científicos, ecologistas y hasta un experto de la ONU desestimaron la versión oficial de que la catástrofe “no podría haberse evitado”. Sigue la búsqueda de desaparecidos.

Crítica Diginal

Secciones

11.02.2009

Gobierno. El ministro Randazzo y el gobernador Urtubey recorren Tartagal.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, declaró que la tragedia originada el lunes por un alud en la ciudad salteña de Tartagal “no podría haberse evitado” y se convirtió en blanco de las críticas de representantes de la comunidad científica y ambientalista, que salieron a desmentirlo y aseguraron que los desmontes en la zona fueron una causa fundamental de la catástrofe. “Lo que pasa en Salta es producto de la deforestación”, insistió el meteorólogo de la ONU, Osvaldo Canziani. “Es evidente que las ambiciones y ciertos intereses favorecieron este drama, que sin duda podría haberse evitado”, retrucó.

Por su parte, Eduardo Piacentini, del Departamento Cambio Global del Servicio Meteorológico Nacional, explicó que la tala de bosques indiscriminada sin reforestación hace que el ambiente se modifique. “Cuando cae la lluvia, el terreno no tiene absorción porque no tiene las raíces de esos árboles extraídos, entonces el agua drena y recorre libremente sin ser absorbida”, precisó. El especialista aclaró, además, que la cantidad de agua que cayó en Salta “no es suficiente” para que se produzca una tragedia de estas características: “Si el agua no se consume por la vegetación, se inunda”, advirtió.

Gabriel Seguezzo, director de la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (Fundapaz), desde Tartagal, y en medio de tareas de rescate, agregó: “Da pena que digan esas cosas porque están alejadas de la realidad. No podemos luchar contra la lluvia, pero sí, para que no haya estos escurrimientos tan masivos de agua”.

Por orden de la presidenta Cristina Fernández, Randazzo viajó el lunes a la tarde a la zona del desastre. En diálogo con el periodista Víctor Hugo Morales por Radio Continental, a la mañana siguiente, el funcionario sostuvo: “Se tomaron las medidas necesarias, pero el alud nos sorprendió antes de finalizar las obras”. El ministro recordó: “En 2006 se produjo un desborde del río Tartagal y se decidió canalizarlo. El puente estaba en plena ejecución, en un 75 por ciento. Por eso digo que es falso que se hubiera podido evitar esto”.

Para Seguezzo, sin embargo, los desmontes tienen que ver con lo que pasó: “Las autoridades no se hacen cargo de su parte porque están involucradas. Quizás no podemos echarle el ciento por ciento de la culpa a la tala pero es la única variable de todo esto que el hombre puede controlar. Existieron desmontes en la parte alta de la cuenca del río. Si uno ve la cantidad de árboles arrastrados por el alud, se da cuenta de que hubo una tala”, advirtió.

Consultado acerca de las causas del fenómeno, Randazzo indicó que “hay que comprobar” si se debió a la deforestación: “Uno cuando ve lo que ha ocurrido se encuentra con que hay cientos de árboles”, dijo.

Norma Naharro, del Foro Salteño por la Tierra, también recorrió el área afectada. “Estamos seguros de que no es simplemente un desastre natural –aseguró–. Acá se habla de la naturaleza como un imprevisible pero es la intervención humana la que da como resultado este tipo de hechos. Son decisiones políticas. La ley de ordenamiento territorial que se aprobó en diciembre autoriza desmontes en terrenos con un 15% de nivel de declive. Eso es una barbaridad técnica y produce este tipo de efectos”, dijo la especialista.

Canziani continuó: “Es evidente que las autoridades tienen intereses en el tema. Ningún proceso ambiental está exento de las actividades humanas. Lo que pasa en Salta es producto de la tala indiscriminada. La falta de monitoreo que permita un seguimiento apropiado de las variaciones del clima son elementos que caen bajo la responsabilidad de las autoridades y de los usuarios del medio ambiente”, consideró.


El alud de Tartagal y los efectos del desmonte salteño


El alud de Tartagal y los efectos del desmonte salteño

Desde el gobierno de Romero que las denuncias de desmonte en Salta se repiten. En la gestión Urtubey denuncian que ampliaría las zonas habilitadas, donde tienen negocios sus hermanos. Noemí Cruz, coordinadora de Greenpeace en el Noroeste, explica por qué el desmonte y la tala furtiva acaban con una tragedia como la que vive Salta.

Por F.V. | 11.02.2009 20:36:00

El alud de Tartagal y los efectos del desmonte salteño
Para Greenpeace el alud de Tartagal se debió a una conjunción de factores en la cual los desmontes y la tala furtiva que hubo en esa cuenca fueron los principales responsables. ¿Por qué?

Por los numerosos deslizamientos que hay en las laderas de la zona maderera. Hay caminos, que se llaman picanas madereras, en zonas que hay divisorias de agua. Como es un lugar de yungas y gran pendiente, esto provoca que se derrumbe aún cuando no llueva demasiado. Al caerse eso, sumado a la falta de vegetación natural y por el tipo de suelo que hay, provoca que todo ese material sea arrastrad por el río Tartagal hasta la ciudad. Pero además, el río hace 20 años que está canalizado. Eso hace que no sea un cauce natural y no se explaye cuando lo desborda el agua, sino que adquiere mayor velocidad y llega a la ciudad de Tartagal como un alud de agua y barro.

¿Cuántas hectáreas se desforestaron en los últimos años?

Los datos que tenemos es que en la parte baja de la cuenca y sobre los márgenes del río talaron casi 4 mil hectáreas. Más de tres veces de lo que es la superficie de la ciudad de Tartagal.

¿Quiénes desmontan y con qué fin?

Privados que quieren cultivar soja o desarrollar ganadería. Son terrenos muy codiciados porque son planos.

La ley de Bosques que aprobó el Congreso y que la presidenta Cristina Kirchner todavía no reglamentó, ¿limitaría estos desmontes a un nivel suficiente para que esto no suceda?

Es que muchas provincias se amparan en la falta de reglamenta para no hacer nada o para ordenar los bosques según sus intereses.

En el caso de Salta, el gobernador Juan Manuel Urtubey, ¿qué hizo?

La Legislatura salteña aprobó una ley de ordenamiento territorial para los desmontes de los bosques, y un equipo técnico se dedicó a hacer un mapa de forestación en el que se permitía el desmonte de un millón de hectáreas, pero cuando se presentó el mapa, el gobernador no le dio validez, así que la ley salió sin el mapa y se dice extraoficialmente que desde el gobierno están armando otro que permite desmontar casi 2,5 millones de hectáreas de bosques salteños. Además, se modificó sustancialmente el ordenamiento. Antes se dejaba mayor cantidad de metros de bosques cercanos a los ríos.

¿Cuándo se aprobó esto?

La Legislatura de Salta lo aprobó en diciembre, pero el equipo técnico que hizo dio participación amplia a los indígenas y productores que en general en otras provincias no han podido participar. Pero el proyecto de ley que se votó da un plazo al Ejecutivo para que elabore un mapa, no marca zonas concretas. El gobierno, igualmente, desestimó el trabajo de ellos. Ahora está por presentar un nuevo mapa con nuevos valores. Son 1,8 millón de hectáreas como mínimo y en otros casos hay propuestas de senadores que terminen de cortar 5 millones de hectáreas, donde dejarían en pie solamente algunos cerros donde no pueden hacer ningún tipo de aprovechamiento.

O sea que en Salta pasó lo mismo que a nivel nacional. El Congreso aprobó la Ley de Bosques que Cristina no reglamentó; en la provincia, la Legislatura aprobó un proyecto pero el Ejecutivo todavía no presentó el mapa.

Hay peligro de que sean muchas más las zonas de desmonte. Acá a su vez hay acusaciones, porque los propios hermanos del gobernador tienen empresas desmontadoras.

¿Cuál de sus hermanos?

Facundo, y no recuerdo el otro.

¿Entonces el mapa que está trabajando el gobernador Urtubey sería el doble de lo que proponen los técnicos?

No se sabe a ciencia cierta porque no lo dan a conocer, pero extraoficialmente se dice que si.

¿Hay riesgo de que un alud llegue a otras ciudades?

Si, porque hay muchas poblaciones aguas abajo y se sigue permitiendo el desmonte. Acá lo máximo que se permitía desmontar era el 10 por ciento de pendiente. Pero ahora, la nueva ley de ordenamiento permite que la soja o cualquier cultivo se pueda cultivar hasta en el 15 por ciento del desmonte. Entonces, con esa pendiente prácticamente se pueden desmontar zonas de serranía. En ese caso, son completamente inestables las zonas en caso de lluvias. En otros años hubo aludes, no con víctimas, en la zona de Orán, de Vespucio.